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Animales, salud, patrimonio y medioambiente: qué firman los uruguayos en Change.org

Cromo habló con los responsables de la plataforma en América Latina y obtuvo datos de las peticiones que alcanzaron mayor notoriedad en Uruguay

Las redes sociales son una caja de resonancia bastante engañosa. Para una parte de quienes pasan algo de su tiempo allí, parece que la vida se va entre videos que duran 15 segundos y textos que no pueden pasar los 140 caracteres. Esto instaló una dinámica bastante perversa por la que si algún acontecimiento del mundo real no pasó en el virtual quedará la duda: ¿realmente pasó?

Sin embargo, hay veces en las que la caja resuena a un ritmo irreprochable y su grito ayuda a poner sobre la mesa algunos temas que, si no se armara un poco de barullo, no obtendrían la trascendencia que algunos dicen que necesitan.

Change.org es una plataforma que nació en Delaware, Estados Unidos, como un espacio para centralizar esos gritos. Es una organización con fines de lucro –vender publicidad y contenido patrocinado– que apareció en el 2007. Es una suerte de blog en el que cualquier usuario de internet puede publicar una petición con el objetivo de recolectar firmas de otros internautas y ejercer así algún tipo de presión social sobre organismos, empresas y gobiernos de todos los colores. Desde su creación, Change.org viene en proceso de expansión.

Uruguay no está ajeno a la plataforma. El país está incluido en el equipo de Change latino, que da soporte al sitio en América Latina desde 2013 y con una persona trabajando en Montevideo desde el 2018.

Cromo consultó a la sede latinoamericana de Change para conocer la incidencia de la plataforma: las causas que más se mueven en Uruguay son las vinculadas con animales, patrimonio cultural, salud y medioambiente. Por lo general son causas que nacen dentro de fronteras, pero el uruguayo también suele plegarse a grandes movimientos mundiales. La última petición con estas características fue sobre la quema de la Amazonia.

Peticiones históricas
Una de las que tuvo mayor impacto fue la petición de prohibir las carreras de galgos en Uruguay. Creada por la organización animalista Libera, alcanzó las 78 mil firmas y logró su cometido en diciembre de 2018 gracias a la suma de esfuerzos de varios actores.

Entre las primeras también se destacan las 7.500 firmas que logró el marido de Silvia Roman que se viralizó en redes sociales y logró acceder a un tratamiento de alto costo contra una esclerosis lateral amiotrófica. Y la de Pierina Caballero, que superó las 22 mil firmas que fueron un elemento más para la presión a favor de un tratamiento para cáncer de pulmón.

En Change Uruguay también hubo espacio para la cultura. El usuario Leonardo Veiga escribió una carta a la ministra de Educación y Cultura, María Julia Muñoz, en la que pedía a las autoridades que hicieran un esfuerzo por retener a Julio Bocca al frente del Ballet Nacional Sodre. Aunque se replicó en los medios de comunicación y consiguió la adhesión de 16 mil personas, la petición no logró que el ex bailarín diera marcha atrás en su decisión. Un ejemplo de que, aunque la propuesta sea viral, el alcance de la plataforma es limitado.

Peticiones actuales
Son varias las peticiones que están activas en este servicio y cada día que pasa suman adeptos y participan de la conversación cotidiana en la caja de resonancia virtual. Una de ellas tiene que ver con un pedido para prohibir el uso de sorbetes plásticos en Uruguay, que ya tiene 32 mil firmas. Según explicaron en Change, la inició una joven de 16 inspirada en los movimientos adolescentes de todo el mundo para disminuir el impacto de la contaminación ambiental.

A la vez, hay una para que la Intendencia Municipal de Montevideo prohíba la venta de animales en la feria de Tristán Narvaja los domingos y que ya cuenta con la firma de 85 mil usuarios. Las firmas, aunque simbólicas, se entregaron a la municipalidad.
Por último, una asociación de padres de chicos con Trastorno del Espectro Autista (TEA) ha reunido 24 mil firmas pidiendo a la Intendencia que les brinde un espacio para crear un centro recreativo para hacer terapias alternativas.

Fuente: El Observador

2019-10-28T15:22:03-03:00octubre 28, 2019|Categorías: Sociedad|Etiquetas: |