La revolución celeste

El medio uruguayo cambió el gesto fiero por la frescura de Vecino, Valverde, Bentancur y De Arrascaeta

De aquel equipo mezquino que jugó contra Argentina el 31 de agosto, con un mediocampo conformado con Nahitan Nández, Álvaro González, Matías Vecino y Cristian Rodríguez, al de este viernes que goleó a Bolivia con Matías Vecino, Federico Valverde, Rodrigo Bentancur y Giorgian De Arrascaeta, hay un cambio de imagen.

Los dos fueron efectivos, pero el de ayer marcó la cancha por muchos motivos. El que jugó contra los argentinos tenía que salir de una racha negativa y lo consiguió; el que enfrentó ayer a los bolivianos tenía todo a favor y también salió airoso, más allá del gol en contra que puso un instante de incertidumbre en el Centenario.

Frente a Bolivia se dio la revolución del mediocampo celeste. Diego Pérez, un volante a la antigua, capaz de trancar con la cabeza, hace un buen rato que dejó la selección. Egidio Arévalo Ríos, el último baluarte de una estirpe que imprimió la historia del fútbol uruguayo, quedó afuera en los últimos dos partidos de la selección.

Soplan vientos de cambio. El mes pasado en Asunción, frente a los aguerridos paraguayos, el doble cinco se conformó con Matías Vecino y Federico Valverde; un número 10 transformado en volante de recuperación y un pibe de 20 años que jugaba por primera vez con la celeste mayor. Y Uruguay ganó, como nunca lo había hecho en tierra paraguaya por Eliminatorias.

Anoche, el volante más atrasado fue Vecino. Un jugador elegante, de buen toque, visión de juego, inteligente para ubicarse y recuperar.

A los costados, Valverde y Bentancur. Dos exponentes de la última selección sub 20 que ganó el Sudamericano de Ecuador. Más fútbol atildado, ayer especialmente por parte de Bentancur.

Un jugador que no pasó por el fútbol profesiona uruguayo, se fue de Colonia directo a Boca Juniors. Ahora es figura en Juventus. Cabeza levantada, buen manejo de la pelota, capaz de ordenar a sus compañeros con apenas dos partidos con la celeste.

El punto más adelantado del vértice fue De Arrascaeta, de solo 23 años. El otro día contra Venezuela entró unos minutos y demostró su capacidad con un pase fantástico para Cavani. El típico 10 de fútbol distinguido, habilidoso, encarador y de buena pegada. En este momento está un escalón por encima de Nicolás Lodeiro, que anoche entró unos minutos.

Son las caras nuevas de una selección que clasificó a su tercer mundial consecutivo y por primera vez de forma directa desde que se juega todos contra todos.

Que además de la renovación del mediocampo, mantiene la columna vertebral integrada por Fernando Muslera, el capitán Diego Godín, Martín Cáceres y la dupla atacante que integran Luis Suárez y Edinson Cavani como futbolista que mantienen un al to nivel.

Una mezcla interesante que ilusiona de cara al mundial del año próximo.

Fuente: El Observador

2017-10-11T14:56:29+00:00 octubre 11, 2017|Categorías: Deportes|Etiquetas: |