Uruguay debuta en el festival de Sundance y gana: Lucía Garibaldi se llevó el premio a la dirección

Los tiburones, la ópera prima de Garibaldi, fue premiada a la Mejor Dirección Internacional; es la primera vez que una película uruguaya compite en el festival

“No sé qué decir. ¿Están seguros?”, dijo una muy emocionada Lucía Garibaldi sobre el escenario de la edición 2019 de Sundance, el evento más importante en EEUU para las películas independientes. “Quiero decir, somos de Uruguay. Esta es la primera película de Uruguay que ha llegado a Sundance. Ojalá sirva de ejemplo de que se puede llegar a donde uno quiere”, añadió la cineasta uruguaya sobre su opera prima “Los tiburones”, un melodrama acerca de la vida de una adolescente, que se hizo con la distinción a la Mejor Dirección Internacional.

Fue así que a Lucía Garibaldi se le amontonaron las primeras veces en Sundance: su primer película, su primera participación en un festival, que coincide con la primera incursión de una película uruguaya en Sundance, su primer premio y hasta el haber visto la nieve por primera vez. Pero también de primeras veces, en cuestiones como el sexo, trata la película Los Tiburones.

Hace unos días, Garibaldi le comentaba a EFE que aunque “Los tiburones” aborda la curiosidad y el experimentar de la adolescencia, ella no volvería jamás a esa época.

“Es terrible lo de ser adolescente, es horrible. Yo no quiero volver a esa etapa nunca más. Me parece espantoso… Tiene cosas buenas, pero (los adolescentes) sí son unos extraterrestres, se están llevando todas las desilusiones más grandes. Están entendiendo que este mundo es muy, muy cruel, que hay mucha miseria”, dijo, entre risas, la cineasta uruguaya.
En este filme, Rosina (Romina Bentancur) es una chica de una zona costera que, poco a poco, se prepara para la llegada de numerosos turistas en la época de vacaciones. Pero su calmada vida, entre el trabajo de jardinera con su padre y sus escarceos con un joven, y la de sus vecinos se ve alterada con la presunta aparición de unos tiburones en la playa que podrían arruinar la economía del lugar.

Garibaldi explicó que “Los tiburones” comenzó hace “unos seis o siete años” como unas “vagas ideas” con las que fue “construyendo un personaje”.

Tras varias idas y venidas, el proyecto cobró fuerza al encontrar a Romina Bentancur y obtener, finalmente, el respaldo del premio Cine en Construcción del Festival de San Sebastián (España), que ayuda a completar filmes todavía no terminados.
“Siempre fui muy clara en la urgencia de filmar antes de que crezca”, dijo sobre la joven actriz. “Contacté con profesores de teatro, de liceos, y con el primero que me junté me mostró unos ejercicios de escuela y el primer video era de ella. La atracción fue totalmente superficial, por un momento, pero yo supongo que hubo también una cuota mágica y sí fue como un flechazo de amor a primera vista”, explicó.

“Me gustó su cara, sus ángulos… Me gusta la rareza. Me aburren un poco las caras normales. Y ella era una de esas caras, de esas voces, de esas maneras de moverse, que siempre estás encontrando algo nuevo (…). A veces parece muy chiquita, pero a veces parece una mujer”, agregó.

Con un particular e irónico sentido del humor, una misteriosa protagonista que disimula sus verdaderas intenciones, casi como una superheroína enmascarada, y una puesta en escena muy cuidada, “Los tiburones” es una película con la que conectan más las mujeres que los hombres, según Garibaldi, especialmente en cuanto a la presión social sobre el sexo. “Hay un montón de cosas que se supone que tenés que sentir, que tenés que ser, un montón de mitos prefabricados muy graciosos”, apuntó.
“Hay cosas que solo vivimos nosotras. Como la escena que está ella con él y él le dice: ‘Tocate, tocate…’ (…). Hay mujeres que sí me vienen a decir: ‘Ojalá yo fuera como ella’. Y hay hombres que no empatizan, que no saben qué le pasa, que no entienden qué está sintiendo y no conectan”, indicó.

Garibaldi destacó además los ingredientes autobiográficos de la cinta: que venga de “un lugar profundo” y no trate de “seguir un patrón”. “Aparte, como las películas son procesos tan largos, si no estás vos, si no haces lo que vos querés, es como que son muchos años para hacer lo que otra gente quiere”, consideró. Y ya con su segundo largometraje en marcha, que llevará por título “La última reina”, Garibaldi admitió encantada su felicidad por todo lo que está viviendo: “Siento que tengo mucha suerte. Soy muy consciente y culposa de la suerte que tengo”.

Galardonados latinos

En el certamen también brillaron películas de México y Colombia. La cinta colombiana “Monos”, del realizador Alejandro Landes, fue reconocida con un premio especial del jurado en la categoría de cine internacional. “Se necesitó a mucha gente increíble de diferentes países hacer esta película y fue como una alineación de estrellas. Y yo me siento como una estrella alineada hoy y no podría estar más feliz”, afirmó Landes, premiado por un filme sobre un grupo de guerrilleros adolescentes.

“Más que nada, (quiero dedicar) este premio a los niños que actúan en la película. Es su espíritu lo que está en la pantalla y son simplemente gente hermosa. Esto muestra que no hay un conflicto en el mundo que sea un conflicto extranjero”, añadió.

“Midnight Family”, un filme coproducido entre México y Estados Unidos y dirigido por Luke Lorentzen, se llevó un galardón especial por su fotografía en el apartado de documentales estadounidenses. “Esta semana ha sido un torbellino de emociones”, dijo Lorentzen, quien dedicó especialmente su premio al productor estadounidense Kellen Quinn y a las mexicanas Daniela Alatorre y Elena Fortes. En “Midnight Family” se retrata el día a día de una familia que tiene una ambulancia privada en Ciudad de México.

Además, la película estadounidense “The Infiltrators”, de los realizadores latinos Álex Rivera y Cristina Ibarra, ganó los premios del público y de innovación en la categoría Next. “Parafraseando a uno de nuestros protagonistas, los muros más grandes que tenemos que romper no están fuera sino dentro”, señaló Ibarra, codirectora de una película sobre inmigración y activismo en la frontera entre México y Estados Unidos.

Dos cintas no latinas por su producción pero sí con contenido hispano en su narrativa también recibieron el aplauso de los espectadores en Sundance. El premio del público al mejor documental estadounidense fue para “Knock Down the House”, que cuenta la historia de la congresista estadounidense Alexandria Ocasio-Cortez. Y el reconocimiento del público al mejor documental internacional se lo llevó la cinta austríaca “Sea of Shadows”, que explora la violencia y los conflictos en las aguas del mar de Cortés (México).

Al margen de la delegación hispana en el festival, Sundance entregó a “Clemency”, de la directora Chinonye Chukwu, el gran premio del jurado a la mejor película dramática estadounidense, mientras que la británica “The Souvenir”, de Joanna Hogg, se hizo con el gran premio del jurado a la mejor cinta internacional.

Fuente: El Observador

2019-02-04T16:58:05+00:00febrero 4, 2019|Categorías: Uruguayos Destacados|Etiquetas: , |