fbpx

El golf tuvo un auspicioso retorno en los clubes uruguayos

Un promedio de 180 aficionados se registró el fin de semana en las canchas de Montevideo

Desde el pasado 18 de mayo el golf nuevamente puede practicarse en el Uruguay. Siguiendo las exigencias de la Secretaria Nacional del Deporte y del Ministerio de Salud Publica, todas las instituciones de nuestro país están abiertos para recibir a los casi 2.000 golfistas que tiene Uruguay.

Habiendo transcurrido un plazo prudencial hemos realizado un análisis acerca de cómo ha sido la vuelta al golf y que se pudo observar. Desde la vuelta no se ha registrado ningún caso de COVID-19 entre los jugadores que han practicado el deporte.

Seguramente, y producto de que hay varios deportes que aún no tienen su regreso habilitado, se pudo observar una gran afluencia de jugadores practicando golf, no solo durante el fin de semana sino también durante la semana. El clima ha contribuido de gran manera para que esto sucediese. El promedio en fines de semana rondó los 130 jugadores en los clubes de la capital y cerca de 80 entre los de Punta del Este.

Albatros News dialogó con los gerentes de los principales clubes del país, quienes se mostraron sorprendidos por la avidez de la gente en practicar golf. “Si se quiere tener un tee time para un horario específico el fin de semana, los jugadores lo piden con una antelación mínima de cuatro días. Esto solamente sucede cuando estamos en temporada alta de torneos. Teniendo en cuenta que a la fecha no se pueden realizar torneos y que solamente está permitida la práctica recreativa es un dato interesante”, indicaron.

Como aficionados al golf nos pone muy contentos ver que la mayoría de los clubes de nuestro país explotan fin de semana tras fin de semana con golfistas. Si bien es difícil de prever qué sucederá de cara al futuro, consideramos que el golf a nivel global el golf tiene una oportunidad de oro en lograr uno de sus principales objetivos, la popularidad. Desde las entidades rectoras del golf mundial la (Royal & Ancient en el Reino Unido y la USGA de Estados Unidos) muchísimo dinero es destinado para promover la práctica de este deporte y hacerlo más accesible para ciertos sectores de la sociedad que tienen el preconcepto de que el golf tiene barreras de entrada prácticamente inquebrantables.

El COVID-19 puede contribuir a que personas que no pueden o no quieran estar expuestas al contacto físico se vuelquen a practicarlo. Desde la Asociación Uruguaya de Golf se trabaja desde hace meses en un proyecto muy ambicioso para habilitar un driving range público en un lugar de gran acceso y flujo de gente. La nueva normalidad puede contribuir de manera positiva en hacerlo viable y atractivo.

Fuente: El País