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Pablo Atchugarry rompe su récord al vender una obra en casi US$ 500 mil

El artista uruguayo consiguió un récord mundial para su obra con la venta de una elegante escultura en mármol a U$D 439.500 , durante una subasta en Christie’s.

Christie’s vendió asimismo el agitado «Puerto de Nueva York» (1923) de Joaquín Torres García (1874-1949), a U$D 775.500, mucho más que el máximo anticipado (US$ 400.000).

Tras pasar dos años en Nueva York, Torres García lo pintó en su regreso a Italia. «Es como su recuerdo de Nueva York (…) ya prefigura su estilo casi abstracto, constructivista», señaló a la AFP Marisol Nieves, experta en arte latinoamericano de la casa de subastas. Otros tres Torres García de menor valor integran la subasta.

Christie’s celebró el martes el primer día de una subasta de arte latinoamericano que podría ser histórica, con obras maestras de Wifredo Lam, Rufino Tamayo, Diego Rivera y Fernando Botero destinadas a un mercado internacional con creciente apetito por la región.

La subasta, que culminará el miércoles, ofrece casi 300 lotes de cinco notables colecciones privadas, incluidas obras del cantante Plácido Domingo y su esposa Marta.

La célebre casa de subastas situada en la neoyorquina Rockefeller Plaza, en el corazón de Manhattan, espera recabar en los dos días más de 30 millones de dólares.

«Es la venta de arte latinoamericano de mayor valor que se ha hecho en Christie’s. Si se logran las proyecciones que tenemos, la venta va a hacer historia», dijo Nieves.

Al inicio de los remates,en los años 1980, el arte latinoamericano era destinado a un mercado pequeño y regional, pero desde entonces «ha crecido más allá y llega cada vez más a un mercado internacional, muy global», apuntó Nieves.

Joyas cubanas

La explosión de colores y plumas de «Pelea de gallos», del cubano Mariano Rodríguez (1912-1990), fue vendida entre aplausos a 1,087 millones de dólares, un récord para el artista.

Otros dos cubanos lograron récords mundiales para su obras: Carlos Enríquez (1900-1957) por «Héroe criollo», que obtuvo 967.500 dólares, y Fidelio Ponce de León (1895-1949) por «Joven con pecera», que se vendió a 112.500.

Pero el cuadro «Sur les traces» o «Transformation», del cubano Wifredo Lam (1902-1982), que tenía un precio de venta estimado entre 2,5 y 3,5 millones de dólares, solo llegó a 900.000 y fue retirado de la venta.

Todas estas obras provienen de un misterioso cubanoestadounidense que reside en Florida (sureste) y que ha amasado una impresionante colección de arte cubano moderno durante más de 30 años.

Sandías abstractas

Otra joya de esta subasta es el casi abstracto y jugoso «Sandías» (1969), del mexicano Rufino Tamayo (1899-1991), perteneciente a la colección de la familia Lewin. Con un precio estimado de hasta 1,8 millones de dólares, fue finalmente vendido a 2,167 millones tras una lucha telefónica entre dos compradores que culminó con aplausos de la nutrida audiencia.

«El tema de las sandías de Tamayo es quizás uno de los más recurrentes y más importantes de su obra. Es muy personal, casi nostálgico de su niñez y de su pueblo, Oaxaca», explicó Nieves.

El artista trató el tema de las sandías formalmente toda su carrera, «cada vez enfatizando más su visión modernista, arraigada en una visión cultural de México (…) exprimiendo la esencia al color» con el cual recuerda su país, agregó.

La obra del colombiano Fernando Botero (1932) también está presente en la subasta con 12 piezas, entre ellas «Una familia» — de la colección de Ruth y Jerome Siegel– , vendido en 1,2675 millones de dólares, cuando el máximo estimado era de 1,8 millones.

Fuente: El País

2017-02-20T02:57:32-03:00noviembre 25, 2016|Categorías: Cultura, Sociedad, Uruguayos Destacados|Etiquetas: , |