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Triple récord en los datos del stock vacuno

El rodeo nacional creció y lo hizo de un modo mayor al previsto

La ganadería uruguaya inicia la fase de aumento de la producción más importante de su historia tras una retención forzada por la pandemia y una producción récord de terneros que fueron destetados este otoño. Además, el rodeo de cría tiene la mayor cantidad de vientres de la historia. Con más de 12 millones de cabezas se generan cambios estructurales. El rodeo de cría crece a un punto en el que, por primera vez, hay potencial para que Uruguay produzca establemente tres millones de terneros, empieza una nueva etapa para el principal sector de la economía uruguaya. En cambio, los ovinos persisten en situación vulnerable.

Los datos procesados por el Sistema Nacional de Información Ganadera (SNIG) proyectaron un crecimiento del total de vacunos aumentó aproximadamente un 6% o 750 mil cabezas respecto al año pasado, pasando de 11.400.963 a 12.153.643 cabezas. Es un dato muy especial, porque es el aumento mayor en un año desde que se empezó a contar (1974) y el aumento en el rodeo de cría permite suponer una capacidad estructural de mayor producción para los próximos años. El antecedente más cercano es de 2002 cuando el rodeo aumentó en 640 mil cabezas por la retención obligada por la aftosa del año anterior.

Tal vez suceda como en aquel entonces. De 2002 en adelante la ganadería comenzó un proceso prolongado de expansión y crecimiento. En aquel momento el stock ganadero, tras subir 640 mil vacunos en 2002, siguió creciendo y así mantuvo cuatro años de crecimiento que lo llevaron de 10,4 a 12 millones de vacunos en 2005.

La producción de terneros –resultado del entore del último verano lluvioso– también es récord superando por primera vez en la historia los 3 millones de animales, ubicándose en 3.112.158, 12% por encima de los 2.790.044 cabezas de un año atrás. La tasa de destete es por lo tanto un dato más que interesante que se ubica en 73% y es la mayor desde 1993, cuando además de lluvias había muy poca carga, a la salida de una sequía catastrófica.

El stock de hembras adultas aumentó en unas 226 mil cabezas (de 4.755.884 cabezas a 4.981.836), de las cuales 181 mil corresponden al aumento en el rodeo de cría y 45 mil al de las vacas de invernada. De esa forma, las vacas de cría alcanzaron el récord histórico de 4.524.736 cabezas, generando un potencial “standard” de producción de terneros de base, a 66% de destete, de 2,98 millones de terneros, que sería “la nueva normalidad” de la cría. Ese récord de 3,112 millones de terneros (y terneras), debe generar una buena entrada de vaquillonas en el rodeo el año próximo. De modo que también en el caso de los vientres el stock debe prolongar su crecimiento en 2021.

El rodeo de cría sigue aumentando. La proporción de vacas de cría y terneros en el stock vacuno sigue creciendo a pesar de que aumentan los novillos. En 2020 aumentó por tercer año consecutivo alcanzando el 63% y consolidándose como la mayor participación desde que hay registros.

Las cifras
• 750 mil cabezas fue lo que creció el stock vacuno respecto al año pasado. Eso equivale, aproximadamente a un 6%.
• 226 mil cabezas fue lo que aumentó el stock de hembras adultas, de las cuales 181 mil corresponden al rodeo de cría.

Mayor oferta para la industria
Para la industria viene una mayor oferta. La población de novillos de uno a dos años aumentó 12% pasando de 923.803 a 1.037.386 animales y la de novillos de dos a tres años aumentó 7% a 623.171 animales. En este caso aumentan por la merma del año pasado en las exportaciones en pie.

Hay más animales nuevos y menos extracción. La faena empezará gradualmente a crecer a partir de fines de este año.

El mayor stock de novillos jóvenes será el sostén del comienzo en la recuperación de la actividad industrial. La faena de novillos dientes de leche y de dos a cuatro dientes ya viene subiendo: en lo que va del año se faenaron 56.038 novillos dientes de leche y 250.977 novillos de dos a cuatro dientes, un 38% y 3% más que en el mismo período del año pasado respectivamente.

En 2020 se interrumpen tres años consecutivos en el stock de ganado faenable –vacas de invernada novillos de dos a tres años y novillos de más de tres años–. Pasan de 1.407.973 animales en 2019 a 1.491.896 en 2020.

El 2020 cerrará con una faena de 1,9 a 2 millones de cabezas, puede ser el registro más bajo en 17 años. Pero en 2021 se ubicará en 2,3 millones o 4,6 millones entre 2021 y 2022, estimó Eduardo Urgal, director de Frigorífico Pando. En 2020 el complejo industrial registraría pérdidas de alrededor de US$ 70 millones, el doble que en 2019, de acuerdo a su proyección.

Para Urgal la recuperación esperada de un año a otro no es suficiente.
“Para aumentar la faena tenemos que aumentar la rotación, reduciendo la edad de faena, acompañado eso de la producción de terneros. Creo que por es el camino de desarrollo del complejo”, consideró.

El escenario hacia adelante sería de mayor faena en 2021 y un precio del ganado gordo más bajo.
“Estamos en un escenario hostil para la industria”, subrayó. Respecto a esto, el subsecretario del MGAP, Ignacio Buffa expresó en la presentación de los datos que “lo que más queremos es que esta foto de la realidad sea el inicio de que en Uruguay se pierda el miedo a producir más. Debemos salir de la lógica de que producir más lleve a una reducción de precios”.

En cualquier caso puede estar empezando una ganadería diferente a la de los últimos años, con más producción interna y una exportación en pie más moderada que le devuelva a la industria la capacidad de operar con un uso más eficiente de su capacidad instalada y con tres millones de terneros como una oferta cercana a lo normal. Un millón más que la normalidad de cuando se abrió la exportación en pie en los años 90.

Ovinos: entre el ajuste a la baja y la estabilidad
El stock de ovinos, en cambio, cae 2% interanual pasando de 6.556.816 lanares a 6.407.321 al cierre del ejercicio 2019-20 consolidándose como el segundo más bajo de la historia después de los 6.334.073 ovinos contabilizados en 2018.

Una situación contrastante ya que probablemente en 2022 la población de vacunos de Uruguay batirá otro récord lo que será un desafío en términos de carga ganadera y de mejora en las condiciones comerciales tanto para carne vacuna y ovina como para la lana.

Informe de Blasina y Asociados
Producción Cecilia Pattarino

Fuente: El Observador