“Punta del Este es una joya escondida”

El CEO de la regata Clipper Race, William Ward, habla de la gestión de un negocio aventurero

El miércoles 4 de octubre, tras más de diez días en Punta del Este, las embarcaciones de la regata oceánica mundial Clipper Race continuaron su travesía hacía su próximo destino en Sudáfrica. Fue la primera vez que esta competencia entre navegantes aficionados que recorre el mundo, única en su tipo, recaló en el principal balneario uruguayo. Fue creada hace más de 20 años y logró trascender lo meramente deportivo. Tanto es así que su CEO y director, William Ward, prefiere siempre hablar del aspecto empresarial que involucra la Clipper.

En diálogo con Café & Negocios, Ward explicó que no se trata sólo de una experiencia que transforma a las tripulaciones sino de una red que potencia personas, empresas y gobiernos.

Uno de sus espónsores es el propio gobierno de Gran Bretaña, que la utiliza para promocionar inversiones, negocios y turismo. En ese sentido, Ward llegó a ser galardonado como Gran Embajador del Reino Unido por el ex primer ministro David Cameron.

Otro ejemplo de espónsor es la ciudad china de Qingdao, cuya meta es consolidar su imagen como lugar atractivo para el deporte de la navegación, además de promocionar el intercambio comercial.

En esta edición la regata cuenta con más de 700 tripulantes de 41 nacionalidades. Cientos de personas se acercaron al puerto de Punta del Este para conocer las coloridas embarcaciones, mientras las autoridades fernandinas no se cansaban de destacar que este evento estaba colocando a Punta del Este en los mapas náuticos internacionales.

¿Qué fue lo más difícil en los comienzos hace más de 20 años?
Tratar de encontrar nuestra propia identidad. Al principio fue duro. No teníamos suficiente dinero, ni las ideas correctas. Empezó como una carrera; primaba más la parte deportiva y de diversión. Pero rápidamente pudo verse que era necesaria una gestión de negocio apropiada que involucrara a compañías y países.
Y como en todo negocio hay que encontrar lo que te hace único. Lo encontramos: la capacidad de conectar países con países, compañías con compañías. Por ejemplo el ministro de comercio exterior de Gran Bretaña estuvo en Punta del Este la otra noche y se relacionó con autoridades; y no hubiera estado si no fuera por Clipper.

¿Entonces se especializan en generar contactos?
Lo que hacemos es facilitar. Por ejemplo, empresas que quieren explorar mercados en los que no han estado nunca, nos preguntan a quien deberían ver y nosotros lo averiguamos y le proveemos contactos. No nos involucramos en los negocios que pueden hacer, tenemos bastante con lo nuestro (risas). Puede ser desde una ciudad, una bodega, un banco, empresas tecnológicas. También pueden ya estar en las ciudades a las que vamos pero quieren consolidarse o potenciarse. Y por ejemplo, llevar a navegar a sus clientes en su propia embarcación en Nueva York. Estar en ese tipo de situaciones, cara a cara con alguien, abre muchas oportunidades. La interacción realmente hace la diferencia en los negocios.

¿Cómo eligen los destinos?
Algunas de las razones tienen que ver con la navegación en sí, y otras con negocios. Tenemos que ir alrededor del mundo, y en determinados períodos del año hay que evitar fenómenos como huracanes. Hemos estado en Brasil, pero es la primera vez en Uruguay. Estábamos preocupados por la seguridad en Río, por lo que decidimos buscar un nuevo socio. A través de contactos de negocios y de la embajada uruguaya en Londres, llegamos a Punta del Este.

¿Y qué le ha parecido?
Es absolutamente una joya escondida. La gente es muy cálida. Tener gente tan amigable es un verdadero valor para un país. Del lado de los negocios, la embajada británica realizó un evento con empresarios uruguayos y argentinos, que estuvieron charlando con nuestros clientes. Eso fue muy especial.
Mi meta principal ahora es contar con una embarcación uruguaya. Espero poder repetir a Punta del Este como destino. Faltan dos años (para la próxima edición), pero cuanto antes se conocen los destinos es mejor para los espónsores, ya que muchos toman sus decisiones en base a ellos.

Tiene competencia en materia de espónsores con otros eventos deportivos…
Es verdad. Puede ser basketball, handball, lo que sea. Pero es como en todo: hay que entender sus necesidades y convencerlos.

¿Qué le diría a alguien que recién empieza un negocio?
Algo que fue común a los tres emprendimientos que he tenido es la determinación. También saber que la idea con la que se parte nunca termina siendo la final. Cuando veo a los jóvenes que salen de las escuelas de negocio teniendo escrito todo lo que van a hacer en los próximos cinco años, pienso que en los negocios no tienes idea de lo que va a pasar realmente ni el próximo mes. Uno tiene que ser flexible.

Fuente: El Observador

2017-10-09T14:23:00+00:00 octubre 9, 2017|Categorías: Deportes|Etiquetas: |