Hay 48% más extranjeros en las escuelas del Centro de Montevideo

En un año Montevideo recibió al menos 820 inscripciones de inmigrantes.

Le dicen “maestra”, “profe”, “seño”, “miss”, “ma” o simplemente María Rosa. Ella, que está al frente de una de las clases de tercer año en una escuela del Centro, se va acostumbrando: al menos 820 niños llegados del extranjero se anotaron este año en las escuelas públicas de la capital.

La diferencia de acentos, costumbres y modismos comienza a notarse, sobre todo en las escuelas más céntricas. Solo a la escuela República Argentina llegaron este año 45 inmigrantes, haciendo que uno de cada cuatro de sus alumnos sea extranjero.
“Si bien a mitad del año pasado ya estábamos notando un incremento significativo de la población migrante, al comienzo de este año lectivo (2018) hemos visto el gran aluvión”, explicó Graciela Caballero, inspectora de la zona Centro. Y el “boom” tiene nombre: Venezuela.

El 36% de los extranjeros recién inscriptos en las escuelas públicas de Montevideo son venezolanos, haciendo que esta nacionalidad supere incluso a los argentinos. Los peruanos, cubanos y dominicanos no se quedan atrás y también se destacan entre el crisol de países. Pero orígenes más “exóticos”, como Angola y Paquistán, comienzan a asomar en algunos centros educativos.

Aquellos que desconocen el español son los que, por lo general, presentan mayores dificultades de aprendizaje; al igual que quienes tuvieron una peripecia migratoria forzada. Pero en términos generales, “la integración viene siendo muy buena y las escuelas aprovechan para trabajar aspectos de convivencia, población y costumbres”, contó la inspectora.

Eso sí: hay 68 niños migrantes que aún no tienen toda la documentación básica al día. A algunos les falta la cédula de identidad y a la mayoría el carné de salud, fundamental para participar de las clases de Educación Física y los campamentos.

“Hay coordinado un operativo especial con los ministerios de Salud e Interior”, reconoció el consejero de Primaria Pablo Caggiani. Según este docente, antes los problemas de documentación “eran aislados” y ahora se han incrementado por el flujo migratorio.

Cuando un niño extranjero llega a la escuela, y hay cupos, “no existe impedimento para que se pueda inscribir”, explicó la inspectora Caballero. Luego “se busca regularizar la documentación”.

Esta dificultad se está dando también, aunque en menor escala, en los jardines. De quienes se inscribieron en Nivel Inicial, hay 141 extranjeros. Otra vez, la venezolana es la nacionalidad con más inscripciones en este sector.

Reacción.
Primaria decidió la creación de una comisión especial sobre migración. La iniciativa, liderada por el consejero Héctor Florit, busca darle seguimiento y respuesta a un asunto que formó parte de la historia de la escuela uruguaya (sobre todo a comienzos del siglo XX) y que luego fue desapareciendo de la agenda.

El próximo miércoles, se realizará la reunión constitutiva de la comisión. En su documento base, se señala: “La inmigración es un fenómeno altamente positivo para nuestro país. Aporta dinamismo a la economía y también a la sociedad. Los uruguayos somos producto de los que tuvieron que dejar su patria en busca de una vida mejor por lo que tenemos la capacidad de comprender que migrar es un derecho, una oportunidad para el país y una apuesta hacia un Uruguay tolerante, respetuoso, democrático, solidario y humano”.

Parte del cometido de la comisión es darle visibilidad a las “buenas prácticas” educativas sobre la temática. En este sentido, el documento reconoció el esfuerzo de la escuela Experimental de Malvín que, en 2014, recibió a los hijos de las familias sirias que habían escapado de la guerra. Tres años después, algunos de los migrantes de ese país se fueron a la escuela República de Chile, en el Centro, la que también realizó un proyecto de integración específico.

Según el consejero Florit, “la presencia de escolares inmigrantes puede ser un problema más si se lo ve desde el ideal de un grupo homogéneo, o una oportunidad única si se lo valora desde la óptica de la inclusión y el respeto a la diversidad”. El jerarca enfatizó que “siempre será un desafío a la profesión docente, a su sensibilidad y a su compromiso”, y que la puesta en marcha de la comisión pretende “sistematizar, propiciar y difundir experiencias” que faciliten el tránsito por ese desafío.

Tres centros tienen más de 40 migrantes cada uno
Entre tres escuelas de Montevideo suman 132 alumnos extranjeros. Es que la escuela República Argentina (en el Centro), Portugal (en Ciudad Vieja) y la Jacobo Varela (en la Aguada) tienen este año más de 40 inmigrantes inscriptos cada una. Pero mientras la escuela Jacobo Varela tiene una predominancia de dominicanos y cubanos, acorde a la tendencia que se dio en la Aguada, la Portugal y la República Argentina cuentan con mayoría de venezolanos y peruanos (con fuerte presencia en el Centro y la Ciudad Vieja).

Uruguay es uno de los siete países en que más crecieron los migrantes en el aula
Uruguay es uno de los países en que más creció la presencia de extranjeros en el aula. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que es la responsable de las pruebas PISA, constató un incremento de alumnos inmigrantes en 14 de 36 países. Pero en un puñado, entre ellos Uruguay, el aumento superó los 20 puntos porcentuales en una década.

Casi uno de cada cuatro estudiantes de 15 años en países de la OCDE informó que era extranjero o que tenía al menos un padre nacido en el exterior.

En países como Suiza o Luxemburgo, la relación entre nativos e inmigrantes es del “50 y 50”.

Pero si se compara la evolución de las últimas cinco olas de las pruebas PISA, hubo solo siete países en los que el incremento de la población migrante en el aula fue muy significativo: Austria, Letonia, Luxemburgo, Eslovaquia, Suecia, Turquía, Túnez y Uruguay.

La mitad de los estudiantes inmigrantes no lograron llegar al mínimo exigido en las pruebas de lectura, matemáticas y ciencia. Entre los alumnos nativos, el porcentaje cae al 28%. Sin embargo, en Uruguay “no hay una diferencia significativa” en los resultados, resalta el estudio de la OCDE.

La mayor dificultad para los inmigrantes que estudian en Uruguay se constata entre quienes no manejan el español como primera lengua. Aun así, este grupo es menos de un tercio de la población estudiantil migrante. En Europa, por ejemplo, casi la mitad de los extranjeros no son hablantes nativos.

El asunto idiomático parece tener especial incidencia en el sentido de pertenencia al centro educativo. En Uruguay, por ejemplo, no hay mayor diferencia en el apego a un liceo si se es hijo de migrante o no y si habla español. Pero sí el arraigo es menor en los no hispanohablantes.

El estudio titulado “La resiliencia de los estudiantes con antecedentes de inmigrantes”, que la OCDE publicó este mes, revela que Uruguay es el tercer país con más inmigrantes que apenas tienen la intención de terminar el ciclo básico. Pero, según se desprende de los datos, los extranjeros siguen la tendencia de la población general. A la inversa, entre los estudiantes que sacan mejores resultados en las pruebas, los extranjeros están más convencidos que lograrán una carrera exitosa que los nacidos en Uruguay. La OCDE llama a que los liceos sean un centro de integración ante la creciente movilidad de personas.

Fuente: El País

2018-05-04T11:24:36+00:00 abril 30, 2018|Categorías: Educación, Sociedad|Etiquetas: |