La ley del embudo: la obra de Mario Sagradini representa a Uruguay en la 57ª Bienal de Venecia

La pieza Venecia consiste en la forma de un corral para ganado bovino denominado “Embudo” usado en Uruguay desde el siglo XIX, al que el artista ha reconstruido a partir de una antigua fotografía.

En la 57a Bienal de Venecia, Uruguay está representado por un único artista, Mario Sagradini, cuya trayectoria en el campo del arte contemporáneo es de peculiar relevancia. Después de su exilio político en Italia (1978-1985) donde trabajó como grabador, al regresar a su país natal se constituyó en un atractivo referente de las promociones de artistas jóvenes, por cultivar hasta hoy una singular manera de entender y de ejercer las facultades del arte como deriva en el mundo de las palabras y las cosas; como rescate de objetos, relatos y experiencias; como exploración en los intersticios de la vida cotidiana. Al trabajar a menudo con el hallazgo etnográfico, lo hace también, interesadamente, con fragmentos significativos de la historia, de modo que a través de las prácticas de arte hace resurgir alternativamente (o simultáneamente) al artista historiador y al artista antropólogo.

Mario Sagradini – Biografía

La pieza que presenta en la 57ª Bienal de Venecia consiste en la forma de un corral para ganado bovino denominado “Embudo” usado en Uruguay desde el siglo XIX, al que el artista ha reconstruido a partir de una antigua fotografía.

El rótulo La ley del embudo con el que denominó a la instalación, es un término popular alusivo a la inequidad del sistema legal (lo ancho para pocos, lo estrecho para muchos) que se corresponde con la forma carcelaria del artefacto, cuyos dos bretes de entrada y de salida están coronados por portales a modo de guillotinas, todo lo cual sugiere una mistérica función ritual o sacrificial. Parte de una historia que abarca más de cien años del trabajo rural en el Río de la Plata se sintetiza en esta máquina política destinada a seleccionar y decidir el destino final de los cuerpos, por lo que puede leerse también como una metáfora sobre el poder y la animalidad de la condición humana.

Texto: Gabriel Peluffo Linari
Fuente: http://u-in-u.com

2017-05-26T12:22:08+00:00 mayo 26, 2017|Categorías: General|Etiquetas: |