UPM incrementa en más de 30% la superficie de siembra con carinata

Se trata de un cultivo de invierno, utilizado para la producción de biocombustibles y alimentación animal

Se trata de un cultivo de invierno, promovido por la compañía forestal, utilizado para la producción de biocombustibles y alimentación animal, que permite producir en condiciones de buena sustentabilidad.

Se estima que este año el área de siembra de carinata, un cultivo de invierno relativamente nuevo en Uruguay y promovido por UPM como materia prima para la producción de biocombustibles y alimentación animal, aumentó más de un 30%.

El área de biocomustibles de la empresa, que funciona en forma independiente, está desarrollando nuevas materias primas como biomateriales para la producción de diesel renovable, destacó a El Observador Pieter Boutmy, del área de Desarrollo de Negocios – Biofuels de UPM.

Explicó que es una materia que se impulsa con una mirada de largo plazo, “a partir de conceptos de sustentabilidad que nos obligan a hacer las cosas como se deben”.

Precisamente, añadió, “en 2017 recibimos un certificado sobre sustentabilidad, luego de ser auditados por la empresa del exterior RSB, según exigencias europeas”.

En este marco se cuenta en Finlandia con una refinería de producción de diesel renovable, con materias primas que se generan en otros lugares, de subproductos de los procesos de la producción de celulosa.

Es así que siempre se están buscando cultivos alternativos que puedan complementar esa producción y de ahí es que surgió el uso de la brassica carinata, una oleaginosa que tiene un aceite no comestible para el humano.

Es un cultivo que se inserta muy bien en la rotación que se hace en Uruguay, que tiene un grano que tiene en su composición un 48% de aceite y el resto de harina proteica para consumo animal.

Son facetas muy atractivas, “que la hacen interesante como biomaterial”, remarcó Boutmy.

El técnico explicó que todo el área de producción que se promueve se hace cumpliendo los criterios de sustentabilidad, lo cual es fundamental tanto para la parte agrícola, como para el proceso final del biodisel.

Investigación
En ese entorno es que desde el 2004 se están haciendo ensayos para ver de qué manera se inserta en la rotación de los cultivos agrícolas de este país, cuáles son sus aspectos agronómicos, en qué lugares se comporta mejor, en cuanto a suelos y áreas climáticas.

El experto indicó que junto al Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) se están desarrollando ensayos desde hace 13 años, con diferentes genotipos para estudiar su fenología y determinar dónde se adapta mejor.

También, desde hace más de dos años, con la Facultad de Agronomía se estudia lo agronómico en los procesos del cultivo, considerando aspectos tales como fechas de siembra, espaciamientos, fertilización, manejo de malezas y otros.

Boutmy indicó que desde 2016 se está cumpliendo una fase de ensayos, en primer lugar con una parte más comercial, siempre trabajando con productores asociados y con contratos de producción.

Ese año se sembraron unas 3.000 hectáreas, el año pasado se incrementó a unas 7.000 hectáreas y para este año se espera alcanzar otro aumento de más de un 30%, con lo cual superaría las 10.000 hectáreas.

Es un cultivo de invierno que se siembra normalmente en mayo y se cosecha a mediados de noviembre. Se trata de un proyecto independiente de lo que es lo forestal y, explicó Boutmy, por lo tanto pueden plantar también los productores que no están explotando superficies con forestación. Es una alternativa nueva que lleva contrato de asociación, pero no necesariamente deben ser clientes forestales de UMP.

Las ventajas de un cultivo con colocación asegurada
Al proyecto de apuesta a la carinata que lleva adelante la compañía UPM se integraron el año pasado unos 40 productores. Este año, con la siembra aún sin concluir, se verificó la misma actitud de contar con nuevos agricultores.

El sistema tiene la ventaja de ofrecer una colocación asegurada, como resultado de los contratos de producción que UPM establece con los productores, se destacó.

Pieter Boutmy comentó que a los productores se les brinda toda la información sobre este cultivo que existe a nivel local y de experiencias del exterior, siendo posible también el asesoramiento en caso de no contar con ese tipo de servicio.

La carinata se está produciendo para generar una materia prima nueva, adecuada a lo que es el país.

Después, durante las fases industriales, se irán tomando las decisiones año a año respecto a la producción de biodiesel.

Los biocombustibles producidos a partir del aceite de carinata reducen las emisiones de gases de efecto invernadero en más del 70% en comparación con los combustibles fósiles.

Desarrollo a largo plazo
“Explorar nuevas materias primas es parte del desarrollo a largo plazo del área de Biocombustibles de UPM.

Además de la ventaja ya expuesta, la carinata se produce en invierno y se planta bajo el concepto de doble cultivo –en relación al área de verano–, permitiendo a los productores aprovechar la tierra agrícola en esa época del año.

La carinata proporciona ingresos adicionales a los productores locales, que normalmente no tienen sus campos en uso productivo durante el invierno, sostienen desde UPM.

El manejo y las prácticas sostenibles junto a las propiedades de la carinata ofrecen muchos beneficios locales, pues mejora la estructura del suelo, controla la erosión, favorece el manejo de malezas y enfermedades para el cultivo principal y adiciona biomasa y carbono al suelo.

Fuente: El Observador

2018-06-25T14:04:51+00:00junio 22, 2018|Categorías: Economía|Etiquetas: |