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Cannabis medicinal: una industria en ascenso que podría generar U$S 1.000 millones al año

Por En Perspectiva

Un informe reciente de Uruguay XXI señala que el sector puede convertirse en el “principal rubro de exportación agroindustrial del país”.

El gobierno liderado por Luis Lacalle Pou ha decidido promover la industria uruguaya del cannabis, simplificar los trámites de aprobación de proyectos en ese sector e incentivar la exportación de cannabis medicinal.

La novedad surgió ayer cuando autoridades del Poder Ejecutivo recibieron a empresas de ese rubro y presentaron al exdiputado Daniel Radío como nuevo secretario general de la Junta Nacional de Drogas y titular del Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCCA).

¿Cómo recibieron esta novedad los productores de cannabis medicinal? En la mañana de este martes Emiliano Cotelo, conductor de En Perspectiva en Radiomundo, entrevistó a Marco Algorta, vocero de la Cámara de Empresas de Cannabis Medicinal.

Algorta señaló que ya habían tenido contactos con las carteras de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), con Salud Pública (MSP) y con Industria, Energía y Minería (MIEM) pero que la reunión de este lunes fue la «oficialización del trabajo en conjunto». Según el vocero de la cámara la reunión fue «muy positiva» y «genera optimismo». A partir de ahora se creará una comisión con integrantes del Ejecutivo y de los productores con el fin de impulsar la industria.

Uno de los principales temas a cambiar, según señalan los productores, es la cantidad y los plazos de los trámites para la producción y exportación.

Según explicó Algorta, la ley que regula la producción y el control de esta industria es de febrero de 2015, y En ese momento no había comercio exterior de cannabis, por lo que «es una norma que precede a la práctica». «No logra abarcar el comercio que ocurrió. Necesitamos un aggiornamiento de la norma urgente para poder insertarnos en el mercado internacional», expresó.

«Ya no es un tema político ni ideológico, la oportunidad es innegable. Impulsar la industria de cannabis es un tema de oportunidad país, es muy evidente la oportunidad. En un informe de hace dos meses Uruguay XXI la pone potencialmente como el principal rubro del país agroindustrial», señaló el vocero de la cámara, que dijo que en los gobierno anteriores hubo «gran trabajo de muchas autoridades» pero no había «la voluntad política que se necesitaba».

«Había un freno, sin duda, que fue reconocido por personas del Frente Amplio mismo», dijo.

Una industria sin techo
Algorta, que es produce cosméticos y extractos para formulación magistral a partir de cannabis y cáñamo, señaló que actualmente trabajan 700 personas fijas en el sector y 1.000 en época zafral.

Hay 42 empresas trabajando en el rubro, de las cuales 26 están asociadas a la cámara, creada hace dos años. «Parte de la profesionalización del sector es generar una voz única, es ir a dar las batallas con un frente único», aseguró el vocero de la gremial.

«Hay empresas en Salto, Paysandú, Flores, Colonia, San José, Florida, Maldonado, Canelones, Rivera y Rocha, está muy extendidas por el país. La mayoría son cultivos de cáñamo», indicó.

Hasta el momento se ha exportado por 7 millones de dólares, pero, según dijo Algorta, en «las gateras» está la venta de 160 toneladas de productos ya prontos por valor de 100 millones de dólares que está «trancado puramente por temas reglamentarios».

«La capacidad anual que tenemos es superior a los 1.000 millones de dólares de acá a 4 o 5 años. Es un mercado que crece muy rápido. El horizonte está muy lejos y no sabemos dónde está el techo», dijo Algorta y señaló que lo producido en Uruguay es de «excelente calidad», puesto que el país tiene «muy buena agua y condiciones geográficas interesantes para el cultivo del cannabis».

En cuanto a los puestos de trabajo, Algorta señaló que si «realmente se logra trabajar en la flexibilización de las normas» se estará escalando a 4.000 o 5.000 puestos de trabajo (incluyendo el trabajo zafral) en dos años y «enseguida escalaremos más rápido».

Según dijo, se crearán «muchos puestos de trabajo técnicos», como químicos farmacéuticos, biólogos, ingenieros agrónomos, abogados y de finanzas, y por otro lado los trabajadores dedicados al campo, la cosecha y el acopio. «El trabajo zafral del cáñamo necesita 10 personas por hectárea», dijo.

«El potencial está. No lo dicen los empresarios, lo dice la agencia reguladora de Uruguay de inversiones y exportaciones. Tenemos que trabajar con mucha mesura en flexibilizar las normas locales. Estamos frente a una oportunidad pocas veces vista».

Algorta manifestó que espera que en noviembre esté pronta la nueva reglamentación.

Los productos
Algorta explicó que los productos elaborados «no tienen efecto psicotrópico» y que se usan para muchas enfermedades y dolencias, principalmente en pacientes mayores de 60 años.

«Se elaboran diversos productos medicinales como especialidades vegetales, flores para vaporización y medicamentos. Por otro lado hay empresas que se dedican a la producción de alimentos a partir del cáñamo. Por ejemplo para cerveza», explicó.

El vocero y productor dijo que la demanda más común de cannabinoides es para aliviar el dolor de manos y la artritis. También señaló que lo usan pacientes que están en tratamiento de quimioterapia. Además dijo que se utiliza para tratar la epilepsia, las migrañas, dolores puntuales de rodillas y de huesos y hay gente que regula el sueño con estos productos.

Fuente: Montevideo Portal