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A 100 años del nacimiento de Amalia de la Vega, 12 artistas uruguayas reviven su legado

Una iniciativa de la Dirección de Cultura pone el foco en una de las primeras figuras femeninas de la música popular uruguaya

Amalia de la Vega es uno de los grandes misterios de la música popular uruguaya. Fue una referente para sus contemporáneos y sucesores, una de las artistas más populares de mediados del siglo pasado y, sin embargo, es una figura desconocida para el público masivo. Alfredo Zitarrosa la contaba entre sus influencias y la consideraba como “la número uno de todas las épocas”. Atahualpa Yupanqui y Mercedes Sosa la elogiaron. Hasta su muerte en el año 2000, a los 81 años, fue considerada una maestra. Pero incluso en vida, su popularidad no trascendía de un círculo limitado.

En 1997, con motivo de la publicación del disco El lazo de canciones, una reedición de algunos de sus clásicos, el periodista Lincoln Maiztegui Casas escribía en El Observador: “Esta artista fuera de serie se encuentra totalmente olvidada por los que rigen, en todos los planos, la cultura de este país. (…) Amalia de la Vega es una perfecta desconocida para la mayoría de los melómanos orientales. Sus discos no se reeditan, sus versiones no se pasan por la radio y nunca se la menciona entre los grandes folcloristas de este país”.

Parte de ese olvido busca ser remediado con uno de los proyectos que este año lleva adelante la Dirección Nacional de Cultura del Ministerio de Educación y Cultura. El año 2019 marca el centenario del nacimiento de María Celia Martínez en la ciudad de Melo. Martínez, en 1942, al momento de debutar como cantante en la fonoplatea de radio El Espectador, tomó de una lista de nombres el seudónimo Amalia de la Vega con el que se hizo célebre.

Desde ese momento, en el que contaba con 23 años, y hasta que dejó de cantar en 1985, De la Vega grabó más de 10 discos, versionó poemas y textos de figuras como Juana de Ibarbourou, Eduardo Fabini y Serafín J. García, además de componer letras y músicas dentro del folclore, en géneros como el estilo, la cifra, la milonga y la vidalita.

Con motivo de ese aniversario se realizarán una serie de homenajes. El primero de ellos será la publicación en marzo (coincidiendo con el Día internacional de la Mujer y la conmemoración del Mes de la Mujer) de un disco con 12 versiones de la cantante, interpretadas por otras tantas colegas contemporáneas.

La lista incluye a Estela Magnone, Alfonsina, Laura Chinelli, Eli Almic, Clara García, Carmen Pi, Maia Castro, Ana Prada, Florencia Núñez y Marihel Barboza, además de otras dos artistas que aún no se darán a conocer.

Daniel Machín, asesor de la Dirección e impulsor inicial del proyecto, contó que todo nació de la casualidad. “Compré unos discos de vinilo en una feria de saldos el año pasado. Uno era de Amalia. Me puse a investigar sobre ella, descubrí que este año se cumplía el centenario de su nacimiento, y así empezó a pensarse el homenaje desde la Dirección de Cultura. Y la idea del disco de versiones surgió casi enseguida”, explicó.

Primero se seleccionó a los tres productores del proyecto: Federico Lima, de la banda Socio; Nicolás Demczylo, de Santé Les Amis, y Fabrizio Rossi, de Mux y Señor Faraón. Ellos confeccionaron la lista de canciones y, a partir de esa selección, asignaron a cada una de ellas una voz adecuada. De una lista de 30 artistas, se llegó a las 12 que participarán en el disco. “Intentamos que las canciones sean representativas de los estilos que interpretó y de toda su carrera”, contó Machín.

De no olvidar
Alfonsina no conocía a Amalia de la Vega antes de participar en el disco. El flechazo fue inmediato. “Me encontré con una melodía impredecible, una letra con la que conecté. Canciones bien grabadas, al nivel de las de Zitarrosa. Me llamó la atención que no fuera tan conocida”, dijo la cantautora.

Florencia Núñez, que también participará en el disco (de hecho, su versión de La historia del Tacuarí fue el primer adelanto), ya la conocía gracias a un trabajo universitario sobre compositoras uruguayas, pero no conocía la canción que terminó grabando, y se encontró con una mujer autora de letras y músicas, además de una faceta más conocida como musicalizadora de textos ajenos.

La cantautora rochense señaló que fue “la primera figura femenina de la música local, pero nunca tuvo el nivel de popularidad de un hombre». «Yo pasé veintipico de años sin conocerla, sin saber quién era, como sí sabía de Aníbal Sampayo o Zitarrosa. Por fuera del ambiente musical no es una figura conocida”, dijo.

Para Alfonsina, se debe a que la artista estaba adelantada a su tiempo. “Su música estaba hecha para el futuro, la oreja adecuada para escucharla está surgiendo y siendo educada hoy”, consideró. Dijo, además, que, en su opinión, el disco servirá para exponerla al 2019, y confía en que pisará muy fuerte en los oídos de hoy. “A quienes participamos en el disco nos impactó, y ojalá que se replique en la gente ese amor”.

Machín señaló, desde una perspectiva personal, que si bien Amalia de la Vega fue una figura clave del folclore nacional, y a ese mérito se suma que se ganó un espacio en un momento en el que las voces femeninas no tenían demasiado espacio –lo que la convierte en una pionera–, también hubo elementos de su vida y de su carrera que la llevaron a quedar relegada con el paso del tiempo.

Para él influyó lo siguiente: “No hubo un aggiornamento de su obra, y ella no tuvo una presencia tan pública en el momento en el que aparece la generación del canto popular. No fue parte. Hay quienes dicen, incluso, que estaba a favor de la dictadura, y de hecho una canción aparece en un disco publicado por el Año de la Orientalidad, pero luego se editó otro en el que ella no está, y no sé si esa canción aparece ahí con su anuencia”, explicó.

A eso se le puede sumar que la cantante rehuía la celebridad. En una entrevista del año 1999 en el diario El País contó que prefería grabar en el estudio, encerrada, sola o con sus guitarristas y lo hacía en una toma. «(En su época de mayor popularidad) de las fonoplateas y los espectáculos, hacía eso y desaparecía. No se sabía más nada de mí. Siempre tuve reconocimiento hacia la gente que me saludaba o me aplaudía. En ese aspecto soy muy agradecida por todo lo que he recibido. Pero mi forma de agradecer era brindar otra canción. Nada más”, explicó en su momento.

De todas formas, Machín cree que ahora hay un proceso “en el otro sentido”, y que su legado empezará a revalorizarse. Lo mismo cree Núñez: “Es una oportunidad de actualizar y darles una nueva relevancia a sus canciones. Porque por ahí para un consumidor de música es más amigable entrarle con estos nuevos arreglos y voces que ya conoce a empezar desde cero con las originales”.

Y agregó: “Esto va a ser un puntapié inicial, que espero que sirva para transmitir estos valores, y difundir el patrimonio de la música de este país. Y mostrar a una figura que es valioso rescatar, que en su momento tiene que haber sentido el desafío de pararse en ese lugar. Porque hoy para las mujeres es más fácil, tenemos dos o tres referentes como compositoras de canciones, pero en aquel momento imagino que era más difícil”.

El disco se lanzará en Spotify, como parte de un acuerdo entre la Dirección de Cultura y la plataforma, y también hay intención de editarlo en formato físico, aunque de forma limitada. A su vez, se planean otros homenajes, uno en los premios Graffiti y otro, ya confirmado, al consagrar el Día del Patrimonio a la música uruguaya, con Amalia de la Vega como protagonista.

Fuente: El Observador

 

2019-01-30T11:50:58+00:00enero 24, 2019|Categorías: Cultura|Etiquetas: |